Redescubriendo la pluma fuente

No se ustedes, pero a mi durante la primaria me enseñaron a escribir con la letra de molde, y así fue durante los primeros cinco años de mi instrucción, pero al llegar a sexto, una maestra adjunta nos quiso enseñar la letra manuscrita con algunas clases de caligrafía. Rellené varias hojas de mi cuaderno haciendo ejercicios para "soltar la mano" haciendo círculos y figuras repetitivas lo que provocó que mi letra se deformará a tal grado que actualmente parece de doctor.

Escribiendo garabatos cursé la secundaria, la preparatoria y la carrera sin preocuparme mucho por mejorar mi letra. Y para colmo de males, ahora escribo muy poco a mano, todo lo hago con el teclado de la computadora y redactar una nota en papel da como resultado un papiro digno de un escribano egipcio, vamos, a veces ni yo las entiendo.

Hace mucho tiempo compré una pluma fuente que aún conservo, pero con el paso del tiempo se secó la tinta del depósito (y de otros lados) y estoy intentando regresarla a la vida.

Fui a una papelería cercana preguntando si había alguna especie de repuestos para este tipos de plumas y el dependiente se me quedó viendo con cara de ¡Whaaaaaat!.

En un mundo donde todo es desechable, me ofreció precisamente eso, una pluma fuente desechable !!!.

Así que aquí me tienen, redescubriendo la pluma fuente y es curioso porque, acostumbrado a escribir rápidamente con una pluma convencional el diseño de la pluma fuente te obliga a ir un poco más despacio, incluso a no presionar mucho la punta en el papel y eso me gusta.

No engaño a nadie, mi letra sigue siendo igual de horrorosa, pero ahora me tomo un poco más de tiempo al momento de hacer los trazos, es como si dibujara las letras en lugar de escribirlas.

Al igual que muchas personas, tengo cierta obsesión con las plumas, no me gusta perderlas, no las presto (pero si tengo algunas para cuando tengo que hacerlo) y me da cierto gusto cuando se terminan.

Se que este artículo no es muy tecnológico, pero en estos tiempos donde todo se mueve a gran velocidad me da gusto volver a lo básico, así que no me despido, solo diré …

hasta luego

12 comentarios en “Redescubriendo la pluma fuente”

  1. Hola Linuxman. Todavía conservo una pluma fuente con mi nombre grabado que me regaló mi abuelo en 1981!!!. A lo mucho cuando fuí a la cruzada de conseguir la tinta, solo recibí una advertencia del dueño de una papelería (un señor ya grande de edad), de que no le pusiera tinta china porque la taparía. Tenía que ser tinta “especial” para pluma fuente. Hasta ahi llegó mi busqueda. 🙁

  2. Yo tengo una que me regalo un amigo, por desgracia, la punta esta mal y no la reparo porque no se en donde pueda aqui en Monterrey, y la tengo por el aprecio a ese amigo que ya casi no veo. Saludos

  3. Lo ideal es ponerles un cartucho rellenable. Hay convertidores que sirven para casi todos los modelos. Compras la tinta aparte y rellenas. Sale más barato a la larga que buscar y comprar cartuchos.

  4. Dices que “… no me gusta perderlas, no las presto..”. Ahí un dicho que dice “NO PRESTES NUNCA NI UN LIBRO, NI TÚ PLUMA NI TÚ MUJER” Yo también tengo una letra un poco “médico” pues en el instituto al copiar al dictado los apuntes en clase tenias que escribir muy rápido, pues los profesores y profesoras NO repetían y si querías tener unos apuntes medio en condiciones aprendías a corres escribiendo. Tengo una pluma con unos cuantos años, pero tuve la precaución de limpiarla de tinta antes de guardarla. Es difícil encontrar librerías que tengan plumas (si no son nuevas y el típico kit de escritorio) pero recambios para reparar o mantener no hay. Es una pena que algunas plumas con cierto abolengo se pierdan por no poder repararlas.

¡Me encantaría saber que opinas!