Memorias de Pancho Villa

Cuando era niño y gracias a las narraciones del Dr. Manuel Terán Lira me formé la noción del héroe revolucionario de Francisco Villa.

Durante mucho tiempo me aficione a su figura, incluso visité en varias ocasiones el museo que se encuentra a la entrada de Torreón en donde terminaba el puente anaranjado, edificio que denota en su fachada los impactos de bala que hizo la Divisón del Norte durante la Toma de esta ciudad.

Paso mucho tiempo y ahora ha llegado a mis manos un libro, Memorias de Pancho Villa, un texto de lenguaje simple plagado de partes de guerra que narra las peripecias de un hombre perseguido por la ley para luego convertirse en general de la revolución.

El libro es una edición de 1968 del cual solo se imprimieron 2000 ejemplares, incluso están foliados y el que tengo en mis manos es el número 1957.

En él he sido testigo de sus angustias por las constantes persecuciones y como gracias a su conocimiento de la sierra de Durango lo hacían fuerte en el momento de huir de sus perseguidores.

Como ya convertido en forajido se separa de su grupo por no estar de acuerdo en el proceder de sus compañeros, mataron a un viejo que no les quiso entregar el pan que llevaba – No era necesario matarlo para obtenerlo – les dijo.

Cuando quiso regresar al buen camino trabajando como minero, una piedra le cayó en un pie hiriéndolo con tan mala fortuna que estuvo a punto de perderlo debido a la gangrena que le aquejaba.

De como Victoriano Huerta lo mando fusilar y estuvo tan cerca de morir que incluso repartió sus pertenencias al pelotón de fusilamiento.

Como poco a poco se convirtió en un líder militar, hasta convertirse en la envidia de varios militares de carrera carentes de valor.

Leyendo este libro me enteré de como después de tomar Torreón e iniciar la batalla de Chihuahua, no para ganarla sino para arrinconar a las tropas Orozquistas que se quedaron en ese lugar creyendo que Villa los atacaba, para finalmente rodearlos y tomar sin mayores problemas tomar Ciudad Juárez.

Son historias que no nos enseñan en las clases de historia de la primaria, y que al leerlas casi como si mi General Villa las contara, me doy cuenta del porque la gente lo seguía.

Ahora estoy intentando conseguir la película Así era Pancho Villa de Ismael Rodriguez y en el que Pedro Armendáriz interpreta a Pancho Villa. Se que se saco una edición en DVD, si alguien la ve, por favor no dude en avisarme.

Puente de Ojuela en Mapimí Durango

Puente de Ojuela en Mapimí Durango

Ayer tuve la oportunidad de ir con mi esposa y mi familia política a un paseo al Puente de Ojuela.

El lugar se encuentra a escasas dos horas de la ciudad de Gómez Palacio muy cercano a al poblado de Mapimí en el estado de Durango.

Para mi era la primer visita, así que cuando llegamos mi primer novedad es que el camino para llegar al puente es de un solo carril, es decir, o se bajas o subes. Cuando llegamos estaban esperando varios vehículos a que terminaran de bajar unas camionetas.

El camino es muy estrecho y es el peor lugar que se puede uno imaginar para quedarse sin frenos, así que si planea ir, no esta de más que le de una revisada al vehículo antes de hacerlo.

La primera impresión al llegar es de asombro, ante nosotros esta un puente colgante de madera y acero de 300 metros de largo a unos 100 metros de altura.

Un consejo, al cruzarlo, no miren hacía abajo.

Al llegar a la mitad del puente escuchamos un grito, nos sacamos un poco de onda y más todavía al ver que se estaban crusando por tirolesa en lugar de usar el puente 😛


A ver si encuentran a la persona en la foto.

Las mujeres son las más aventadas a utilizar la tirolesa para regresar, nosotros los hombre no tenemos esa facilidad porque nos ocurre un trastorno conocido médicamente como oclusión genital en la traquea, por eso no podemos hacerlo sin tener consecuencias posteriores (el más conocido es el cambio de la voz) 😛 .

En el lugar conocimos a una pareja de Costarricenses que estaban festejando 28 años de casados, creo que a ella no le quedaron ganas de festejar más, porque lo que siguió fue un recorrido de 800 metros al interior de una mina utilizando para iluminarnos lámparas de carburo.

Todo el trayecto fue muy entretenido, haciendo bromas con nuestros amigos de Costa Rica y con José Angel el guía.

Ahora se que sienten las hormigas, me dio cierta alegría cuando comencé a ver la luz del sol mientras subía por unas escaleras improvisadas.

La recompensa fue llegar a un mirador que nos da una hermosa vista del puente y la cañada.

Esta es una foto con José Ángel el guía, y al fondo los amigos de Costa Rica.

Si tienen oportunidad, no dejen de ir a visitar el Puente de Ojuela, les garantizo que no se van a arrepentir.

Para ver todas las fotos pueden ver el albúm completo en Picasa.

Puente de Ojuela en Mapimi Durango

Ubicación