El futuro de las salas de cine

Desde que tengo uso de razón he sido un fanático del cine, mi mamá nos llevaba al matiné de los domingos cuando todavía era posible ver dos películas por un boleto y era una salida de casa que disfrutaba mucho.

Pero los tiempos han cambiado, la tecnología cambia las cosas y revoluciona la industria del cine ofreciendo nuevos tipos de experiencias al público que asiste a una función de cine, una de ellas son las salas VIP en Cinépolis (en Cinemex son las salas Platino).

Ir al cine es cada vez más un lujo, fácilmente se pueden gastar entre 200 (viéndote codo)  y 500 pesos en una visita familiar o con la esposa (novia), ahora invertir extra para obtener una experiencia “superior” no siempre justifica el dinero invertido, a continuación les comparto mi última visita a una sala de cine de este tipo.

Les aclaro que estoy hablando de Cinemex, que es por mi comodidad la cadena de cines que más frecuento y la última película que fuimos a ver fue la de los Minions.

El boleto

Como mi chaparrita y yo asistimos frecuentemente al cine tenemos una tarjeta de Invitado especial que tiene algunos beneficios, entre ellos podemos asistir los martes a un costo de 2×1, eso quiere decir que la entrada para ambos a la sala es de 90 pesos. Eso nos da acceso a las instalaciones de las salas Platino, una pequeña sala de espera y unos cómodos asientos numerados que elegimos en la pantalla. Hasta aquí todo bien 🙂

Las instalaciones

Las instalaciones están excelentes y marcan una notable diferencia a una sala tradicional, la salita de espera es pequeña pero supongo que pocas personas las usan porque no llegan con mucha anticipación, los baños son pequeños y bien decorados, nuevamente, hasta aquí vamos bien. Se nota que hay un compromiso de la empresa por ofrecer buenas instalaciones y eso se agradece.

La dulcería y el bar

En las salas Platino se ofrecen productos que no hay en la dulcería tradicional, ofrecen platillos más refinados y no podía faltar un bar para poder consumir bebidas alcohólicas en las salas de cine. Pero si usted no quiere alguna de las especialidades y se decide por lo convencional, como palomitas refrescos y hot-dogs prepárese, porque existe un sobre precio adicional, así es, el mismo combo que puede comprar a unos pasos es más caro en las salas Platino solamente porque la cajita de las palomitas que las contiene dice Gourmet, efectivamente, están más grandes y esponjaditas, pero a mi me saben exactamente igual que las otras, creo que no tengo un paladar tan refinado 🙁 .

Algo que he notado es que aunque se pueden tomar las órdenes de la dulcería desde tu asiento en la sala de cine muchas personas optan por comprar directamente en la dulcería y cargar con sus chuchulucos hasta su asiento y esta bien, lo que no se vale es que no existan las charolas para transportar las cosas. Desde que éramos novios yo le llevo las cosas a mi chaparrita, ella toma asiento, agarra las cosas de la charola y nos acomodamos para ver la función. En esta ocasión, ella tuvo que tomar algunas cosas, yo otras y juimonos, eso no es Platino, No es VIP, es una molestia.

Los comerciales.

No importa que seas VIP o Platino o lo que sea, no puedes escapar a los comerciales, al menos esta vez ya no tuve que chutarme los del Partido Verde Ecologista, pero aún así, fue casi media hora de comerciales, algunos de ellos estaban con un volumen tan alto que era molesto. No se si la duración de la película tuvo algo que ver, Minions dura muy poco, hora y media a lo sumo, aunque los créditos tienen una que otra situación graciosa, esos minutos no los considero como parte de la película.

¡Vamos por uno!,¡vamos por tí!.

Últimamente están pasando esta campaña anti piratería y me resulta particularmente incómodo, porque precisamente lo ven personas que SI van al cine, PAGAN su boleto y NO están viendo esa película por otros medios electrónicos. Medios que por cierto no “juzgan” al espectador.

Lo que no sabe mucha gente es que hay toda una mafia alrededor del cine y el que menos se beneficia son los actores, ellos cobran por hacer una película, no por las ganancias de la misma, por eso muchos actores brincan a directores o productores, para poder avanzar un poco en la cadena y ganar un poco más. El último eslabón es la sala de cine y todos sabemos que el negocio real esta en la dulcería, porque admitámoslo, más de 100 pesos por palomitas y dos refrescos tienen un margen de ganancia muy grande (iba a decir robo en despoblado pero me contuve).

¿A dónde va todo esto?

El extinto PorcornTime

Siendo honestos, son contadas las películas que merecen la experiencia de disfrutarse en el cine, muchas no valen ni el gasto y otras ni el tiempo.

Cada vez se hace un esfuerzo mayor para ir al cine, ya no digamos VIP (o Platino) ¡En una sala normal!. Antiguamente en los teatros había una zona especial, la más barata, que en lugar de asientos tenían unas gradas de madera parecidas a las de los circos, algunos incluso, tenían un acceso especial para no mezclar la gente bien de la chusma y los lugares se situaban en la parte más alejada y elevada del teatro era la famosa Gayola. ¿Quieren que las personas asistan al cine? sean accesibles, incluso la etiqueta de VIP parece solo una excusa para cobrar más por el mismo espectáculo.

Los estrenos son diferentes, ahora se anuncian con años de antelación, se libera un primer tráiler, un segundo, el tráiler final y cuando llegas a ver la película te das cuenta de que lo más emocionante ya lo habías visto (si Anabelle, me refiero a ti).

La televisión y el cine están migrando a Internet y el público lo esta prefiriendo, es una tendencia que considero irreversible, limitada solamente por la presencia de Internet y el ancho de banda disponible, pero con el paso del tiempo creo que será la opción dominante en el mercado.

Cada vez hay más plataformas que de manera legal ofrecen contenido como Netflix, Megacable, Dish o Crackle y también otras de ética cuestionable como el popular PopcornTime.  No dudo que con el paso del tiempo la industria encontrará la forma de pervertir estos medios saturándolos de publicidad.

Las personas siguen asistiendo a las salas de cine, al menos las que se lo pueden permitir, pero curiosamente son las mismas que tienen la posibilidad de ver las películas por Internet (por su poder adquisitivo), así que eventualmente tomarán la decisión de ver algunas en las salas de cine y muchas otras en su casita.

Luego entonces ¿Cuales considera usted que son las ventajas de ir al cine?… Tengo curiosidad de sus respuestas.