Mi encuentro con un cronómetro vintage y todo lo que desencadenó en mi mente.

Para nadie es un secreto que tengo cierta afición por los relojes. Son objetos que aparte de dar un servicio están repletos de detalles peculiares e interesantes.

Aunque mi afición es mucha, procuro mantener ciertos límites porque la última vez que tomé una afición como con el afeitado clásico (algo que sigo haciendo) es muy fácil engancharte y terminar comprando todo lo que se te pone enfrente.

Ocasionalmente algunos de mis relojes aparecen en mi cuenta de Instagram como compañeros de aventuras.

He limitado mi colección a algunos modelos de dos marcas principalmente CASIO y TIMEX. Es más, si me atreviera a elegir una sola marca, creo que sin pensarlo mucho me decantaría por CASIO.

La marca japonesa tiene buenos relojes, una enorme variedad de modelos y precios muy accesibles. Pero nunca falta algún Vostok ruso que te hace ojitos con esa singular estética soviética que te hace mirar la cuenta de ahorros.

Para mi la fascinación por los relojes consiste en apreciar sus detalles, la estética en general, sus funcionalidades y peculiaridades.

Algunas personas saben de mi afición y me llevan relojes para que los revise o les eche un ojo, pero el que les presento a continuación si me sacó un poco de onda.

Juzgue usted mismo …

Un momeeeento

¿Ya lo vio? Okey, lo voy a invitar a que haga una pausa y lo vea más detenidamente ¿Qué le nota usted de raro o inusual?.

Si contestó usted que no es un reloj esta totalmente en lo cierto. No es un reloj pues porque sencillamente no da la hora. Es un cronógrafo o si usted lo prefiere un cronómetro. Aunque hay sutiles diferencias, no haré diferencias entre las palabras cronógrafo, cronómetro o reloj en este artículo.

Como puede usted notar tiene dos esferas, una grande y otra más pequeña. La pequeña cuenta los minutos y la grande …

Pues si, la grande divide el minuto en 100 partes. O sea que es un cronógrafo que mide el tiempo en centésimas de minuto ¡Ahhh verdaaaad!

Se trata de un cronógrafo fabricado por Meylan Stopwatch Co. que hacía este tipo de aparatitos en la ciudad de Nueva York y que también aventuró uno que otro reloj de pulsera con este peculiar diseño. Aunque el fabricante estaba en Estados Unidos, al parecer la maquinaria es de origen suizo.

En la parte superior izquierda tiene un interruptor que arranca y detiene la maquinaria y un botón en la parte superior que lo pone en ceros para iniciar una nueva medición.

No cuento con un manual, sin embargo me encontré con el fragmento de uno.

Cómo cuidar su cronómetro “MEYLAN”.

Manual de un cronómetro Meylan.
  1. Trátelo como a cualquier instrumento de precisión.
  2. No lo exponga innecesariamente al polvo o a la humedad.
  3. No lubrique el movimiento usted mismo. Se requiere un aceite especial y sólo ciertas partes necesitan lubricación.
  4. Si no lo utiliza a diario, dele cuerda y deje que se descargue al menos dos veces al mes.
  5. La precisión se mantiene y su vida se prolonga con un mantenimiento periódico.

También recomienda que no lo arregle, si es necesario, envíelo al fabricante, aunque claro, eso ya no es posible.

Consejos más que adecuados y recomendables para cualquier reloj mecánico.

Sin embargo, por curiosidad, lo dejé funcionando por un poco más de 5 horas y me sorprendió. Solo se adelantó unos pocos segundos, algo que me parece notable tratándose de un reloj mecánico que tiene una buena cantidad de años sin utilizarse.

El tiempo decimal

Como dato curioso, hubo una época en Francia que se intentó establecer el tiempo decimal que desde mi punto de vista tiene mucho sentido.

El día completo se dividía en 10 horas. Cada hora en 100 minutos y un minuto en 100 segundos.

Se que suena muy confuso, pero simplifica mucho las operaciones matemáticas relacionadas con el tiempo. Sin embargo este sistema duró muy poco porque tuvo más resistencia para aceptarlo que el lenguaje inclusivo.

Pero aún se pueden ver algunos relojes de esa época.

Para entender las ventajas del tiempo decimal le propongo un pequeño ejercicio.

Supongamos que gana 8 dólares la hora y trabajó 7 horas y 30 minutos.

Para calcular cuanto se le tiene que pagar creo que sin mucho esfuerzo puede calcularlo mentalmente.

8 \times 7.5 = 60

Por que automáticamente se hace la conversión de que 30 minutos es media hora.

¿Pero si le digo que trabajó 7 horas y 18 minutos? No es tan fácil ¿cierto?

Entonces hay que convertir esos 18 minutos a su equivalente en decimal.

8 \times (7 + \frac{18}{60}) = 58.40

Y como pueden ver, las operaciones se complican un poco.

Con un reloj decimal no es necesario hacer ninguna conversión. Hace la multiplicación directa y san se acabó.

Claro que actualmente tenemos calculadoras, pero cuando se hizo esta propuesta para medir el tiempo, todas las operaciones eran a manita.

Instrumento de medición.

Supongo que este reloj responde a la época en la que se hacían análisis de Tiempos y Movimientos muy ad hoc con la ingeniería industrial. Desconozco la actividad que motivó la adquisición de este instrumento y aunque pregunté no me supieron decir.

Como pueden ver este artículo es un poco disperso. Pero si no lo escribo, estas ideas andan rondando por mi cabeza. Para colmo de males me aventuré a hacer una ilustración con Inkscape inspirado en el diseño de este aparatito.

Parece que los relojes de pulsera poco a poco esta cayendo en desuso con el auge de los celulares y me niego a considerar al Apple Watch como un reloj (para mi es un gadget).

¿Ustedes también tienen un reloj peculiar? ¿Qué me cuentan sobre él?

4 respuestas a “Mi encuentro con un cronómetro vintage y todo lo que desencadenó en mi mente.”

  1. Súper interesante el cronógrafo y todo lo que ronda tu mente…
    Por ahí anda el reloj de mi papáA, que es de bolsillo, con un dibujito de ferrocarril en la parte de atrás… creo que se lo autoheredó miHno, estem… pero no es nada del otro mundo, es normalito… el reloj… ehm…

    1. Se me pasó decirte, en esta casa somos de la vieja escuela, MiEspo sigue usando reloj de muñeca, también la Mija y a mí también me gustan, pero he hecho desidia y no le he comprado su pilita, mi reloj lo tengo desde que salí de prepa y como regalo de mayoría de edad (de parte de mi amá).
      Un abrazo, mi buen Francisco.

    2. Ahhh pues es el clásico reloj de ferrocarrilero, me lo imagino con su leontina y colocado en el bolsillo del chaleco. Muy importantes en su época por la puntualidad en las rutas. Sabías que existieron unas correas especiales para colocar el reloj de bolsillo en la muñeca (busca en Google las imágenes). Cuando se logró miniaturizar el mecanismo, dio origen al reloj de pulsera.

      Saludos y gracias por tu comentario !!!

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