La odisea de conseguir hojas de afeitar

Kit de shavette y hojas de afeitar

Desde febrero de este año comencé a interesarme en al afeitado clásico, a la fecha solo me he rasurado utilizando una antigua navaja Roamer y esta portahojas de afeitar estilo shavette de la marca Iceman (supongo que de origen chino), es lo que pude conseguir en la Comarca Lagunera.

Kit de shavette y hojas de afeitar

Cuando compré la shavette en Bellarte (una tienda muy conocida en la región) también pedí un juego adicional de hojas de afeitar para la misma. En febrero me costaron 50 pesos una cajita de la marca Personna de manufactura estadounidense.

Después de 3 meses de afeitarme con la navaja que incluía la shavette ya era tiempo de cambiarla, y cuando quise hacerlo, ¡Oh Sorpresa! me di cuenta de que las navajas no eran compatibles con la shavette, sólo a mi me pasan estas cosas.

Nuevamente acudí a Bellarte para que me cambiaran las hojas por unas correctas, pero surgieron dos problemas. Los repuestos Personna son los únicos que manejan y me querían vender otra shavette para esas navajas, pero para mi gusto eran demasiado corrientes. Sugerí que me regresaran mi dinero, pero sin ticket era prácticamente imposible, a pesar de que ellos fueron los que me vendieron las navajas equivocadas. En fin, ya veré si les puedo dar otro uso, aunque sea para sacarle punta a un lápiz.

Me dí cuenta de que la navaja de la Iceman era una hoja de afeitar, como las que se usaban en los rastrillos, pero partida a la mitad.

Hojas de afeitar Gillette y Persona

Ahora el problema sería conseguirlas. Me he fijado en varias tiendas departamentales, Soriana, HEB, Bodega Aurrera y por así por el estilo y ya no las venden. Siempre veo más o menos el mismo surtido de maquinas de afeitar desechables, pero no las hojas.

Saliendo de la tienda de Bellarte en Gómez Palacio, dimos con una farmacia en la esquina de las calles Hidalgo y Ocampo, compramos un agua y de pura casualidad le pregunté si tenía ese tipo de navajas y me dijo que si. A un precio de 20 pesos por cajita (tiene 5 hojas) me pareció más que razonable y si considero que las tengo que partir a la mitad, cada navaja para mi shavette me sale a un fabuloso precio de ¡2 pesos! y cada una me dura 3 meses ¡Geniiiaaaal!

Farmacia Centro en Gomez Palacio

Partir la navaja es bastante sencillo, se marca una línea en el centro de la navaja y se hace un corte con unas tijeras de buena calidad.

Media hoja de afeitar Gillette

Como pueden ver el ajuste es perfecto, por pura precaución compré varias cajitas, así que tengo hojas de afeitar para varios años :-). Si alguien más sabe donde conseguir este tipo de hojas de afeitar, por favor, compartan ese conocimiento en un comentario.

Ahora solo tengo un pequeño problema, y es que, vuelvo a ser esclavo de la corporación Gillette 🙁 .

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Afeitado clásico con navaja de barbero

En una plática casual con un compañero de trabajo surgió el tema del afeitado clásico, a la antigüita, con navaja de barbero y sus ventajas.

El conejo de Sevilla.

La nostalgia.

Me interesó mucho el tema, sobre todo porque trajo a mi memoria recuerdos de mi infancia en los que mi abuelita me llevaba a cortarme el pelo en una peluquería de aquellas en las que las pláticas de política y noticias del momento aderezaban la faena del peluquero y la espera de sus clientes. Me llamaba la atención una persona que siempre estaba ahí, supuse que era un cliente frecuente, luego mi abuelita me aclaró que ese “viejillo” siempre estaba ahí, no se cortaba el pelo, sólo le interesaba la “cháchara”.

Peluquería Reveles
Peluquería Reveles, 4 generaciones de tradición en Jerez Zacatecas.

En esos días no tenía barba, pero llegaba un momento en el que comenzaba toda una ceremonia solo para perfilar aquellos pelillos de la nuca.

El fígaro salía del local hacia un pequeño patio en el que se calentaba el agua en una olla montada sobre un anafre. Con un poco de esa agua y una brocha hacía una espuma finita que colocaba en mi nuca y en el área de las patillas.

Luego, sin dejar de platicar, sacaba una navaja de acero que con singular maestría que le dan los años en su oficio asentaba el filo en una especie de cinto de cuero que colgaba a un lado de silla de barbero.

Sabía que era momento de no moverme cuando colocaba un pedacito de periódico en mi hombro que veía de reojo en el cual depositaba la espuma junto con los pelillos producto del corte de la navaja.

En menos de lo que canta un gallo estaba listo y para terminar sacaba una loción que depositaba en sus manos para luego colocarlas en los lugares donde había rasurado, en ese momento sabía que estaba listo y era el momento de dar las gracias y despedirnos.

Durante muchos años nuestros abuelos usaban navajas de barbero, pero muchos otros aprovechaban una visita semanal a la peluquería para enterarse de las novedades del pueblo y salir perfectamente rasurados. Aunque también explicaría el porque de esas barbas tan inmensas y bigotes que más bien eran filtros de sopa.

Luego vino el problema del SIDA, en las peluquerías y estéticas se prohibieron o descontinuaron este tipo de navajas y con ello se abrieron paso los rastrillos o navajas desechables.

En busca del acero.

Navaja Roamer

Revivir esta tradición no iba a ser sencillo, actualmente todavía se venden este tipo de navajas, pero una de buena calidad o es muy cara o no son fáciles de conseguir.

Durante un par de semanas mi chaparrita y yo buscamos en varios lugares tradicionales del centro de Torreón un lugar en el que todavía vendieran este tipo de navajas. Fuimos a “Sal si puedes”, a la Japonesa y nada.

En los lugares donde venden equipos para estéticas lo único que encontré fueron las navajas estilo shavettes que tienen la forma de una navaja tradicional pero con una hoja desechable. Mi primer rasurada tradicional fue con una navaja de este tipo, pero no se que tiene que por alguna razón no me pude acoplar, tienen un gran filo y no es necesario asentarlas, pero por alguna razón no me gustó.

Seguí buscando y por una mera casualidad en una perfumería del centro de Torreón encontré olvidada por el tiempo un acero de no se que año, una pequeña cajita de cartón en una bolsa con una grasita ya reseca estaba una navaja de una marca paquistaní que por más que busqué en internet no encontré una referencia. ¡Me costó solo 30 pesos!, ahí mismo encontré una brocha, que aunque no es de pelo de tejón ya tenía lo mínimo para comenzar con mi aventura.

A falta de mejores implementos, un cinto me sirve para asentar el filo de la navaja y mi chaparrita me hizo un jabón con lanolina, que aunque no hace la espuma que esperaba me deja la piel aceitosita, ideal para pasar con cierta confianza la navaja.

Mis consejos.

En el momento de escribir esto llevo 5 rasuradas en modo clásico y a partir de mi experiencia de un principiante creo que les puedo dar los siguientes consejos:

Rasurarse sin prisas

Nunca te rasures con prisas. La habilidad necesaria para rasurarse con navaja clásica no se adquiere de la noche a la mañana, se requiere tiempo y paciencia, vencer algunos miedos a cortarse y acostumbrarse al ruido de la hoja mientras se abre paso por los vellos del rostro. Una hora rasurandose puede parecer exagerado pero no lo es. Si estas ajustado de tiempo, es mejor que agarres un rastrillo desechable.

No es obligatorio quitar todo en una sola pasada.  He visto videos en Youtube personas que en menos de 5 minutos ya están perfectamente rasurados, la navaja se desliza como mantequilla y el rostro les queda como pompa de bebé. Pero mi barba es muy dura, hago lo que puedo en una primer pasada, vuelvo a aplicar espuma y la segunda pasada es mucho más sencilla, me da la oportunidad de retocar o perfilar algunas zonas difíciles.

No es manda, descansa de vez en cuando.  Eso de que sientas la cara como envuelta en fuego no es broma (como en un comercial de Gillette) , La irritación por la falta de pericia en el rasurado es perfectamente normal, deja descansar tu cara, es rasurado no masoquismo. En mi tercer rasurada me hice un pequeño corte en la mejilla y hasta que no estuvo recuperado el rasguño continué con mis prácticas.

Afeitadas futuras.

Aunque mis implementos no son los mejores creo que son un buen comienzo y probablemente con el tiempo iré consiguiendo artículos de mejor calidad.

Por ejemplo, existe una tienda en línea en la ciudad de Monterrey que se llama Caballero Moderno están en México y manejan una de las mejores marcas, la alemana Dovo, pero hacerme de un buen kit de rasurado, incluyendo el cuero asentador me puede costar fácilmente unos 2,000 pesos.

Navaja Böker Arbolito

En lo particular me gusta una de la marca alemana Böker Arbolito, de no muy malos bigotes, pero es aún más costosa. Se que hay una tienda Böker en el D.F. pero mientras junto el dinero seguiré utilizando mi navajita de 30 pesos.

Me he dado cuenta que en España es mucho más sencillo encontrar aceros de buena calidad, en las fotos de Afeitado tradicional y moderno (Facebook) veo sin problemas navajas de marcas reconocidas como Filarmónica y Dovo, algunas con más de 15 años de uso por parte de su propietario, además también muestran un buen surtido de varios tipos de brochas, jabones y lociones.

Un paquete de navajas desechables me cuesta alrededor de 75 a 100 pesos, estimo que en más o menos un año de rasurarme con mi navajita paquistaní me habré ahorrado lo suficiente como para comprarme una Dovo de buena calidad y de ahí en adelante ya es ganancia 🙂

Para saber más.