A mi también se me olvidan los autores de los libros

El maestro del mal de Jim Hougan

Con el escándalo mayúsculo que se le hizo a Peña Nieto por sus descuidos literarios me puse a pensar en cuáles libros he leído y el autor de los mismos.

Y la verdad es que difícilmente se te olvida el título de la obra, pero el autor es otra cosa.

Por ejemplo, Los cazadores de microbios un libro buenísimo que me encontré en la casa de mis padres. Un libro que va desde Anton van Leeuwenhoek y como descubrió el mundo de lo microscópico, pasando por Pasteur y la vacuna antirrábica, hasta llegar a cazadores modernos que incluso experimentaron en si mismos para dar con la causa de varias enfermedades. El autor es Paul de Kruif, se me olvidó totalmente.

cazadores de microbios

Otro libro que me gustó Hermano en la tierra, me atrapó y lo recomiendo ampliamente … lo mismo .. se me olvidó que lo escribió Robert Swindells.

El maestro del mal, una excelente novela de misterio, de desarrollo lento, pero una vez que va sobre la pista, simplemente no puedes dejar de leer, el autor se me escapó de la memoria, Jim Hougan.

Un libro que me acompañó en mi adolescencia, Capitanes Intrépidos, lectura ligera que me entretuvo en mis ratos de ocio, por cierto, no solo tengo extraviado el autor (que es Rudyard Kipling) si no también el libro ¿Dónde lo habré dejado?.

Capitanes Intrépidos
Este libro me lo regalaron en un cumpleaños.

A veces el autor llega a ser más importante que la obra en sí, es por eso que no se me olvida que El fugitivo es de Stephen King. Incluso a mi chaparrita le regalé Todo es eventual, este libro si se fijan bien aparece en uno de los capítulos de Breaking Bad, sin duda un clásico para aquellos que nos gusta el buen King.

Pero los libros que realmente marcan tu vida, esos son indelebles, no puedo olvidar que el escritor de Pancho Villa: Una biografía narrativa es el buen amigo Paco Ignacio Taibo II. Él también es el narrador del documental Pancho Villa Aquí y allí un vistazo moderno a los lugares en donde estuvo el Centauro del norte.

Martín Luis Guzmán y sus Memorias de Pancho Villa un libro del que tengo un sabor agridulce, el tomo 2 tiene un error de impresión, así que me quedé con las ganas de disfrutarlo como se debe.

Como pueden ver, a cualquiera se le puede ir el nombre de un autor, lo más gracioso fue que a varios personajes públicos les hicieron la misma prueba y fallaron miserablemente.

Así que si me preguntan diré solamente los tres últimos libros que acabo de comentar así no me balconearán en las redes sociales. 🙂

Hermano en la tierra

Hermano en la tierra

Mi esposa insistió durante mucho tiempo en que leyera este libro, su lectura me acompañó durante el viaje que hicimos a Zacatecas y me distrajo de la ventanilla y de las películas vhs (si… vhs) que pasaron en el camión.

Es un buen libro, muy crudo como la realidad que enfrenta el personaje. Un mundo que sufrió los embates de ataques con bombas nucleares. Su lectura es ágil, inmediatamente te engancha y quieres saber sobre el futuro incierto de Danny.

Esta disponible en las librerías del fondo de cultura económica a un precio muy accesible.

Ahora ya suena un poco lejano, pero hubo un momento en que la ficción que narra el autor estuvo a punto de volverse realidad.

El maestro del mal de Jim Hougan

El maestro del mal

Hace poco comencé a leerlo, poco a poco me fui metiendo en la trama, un periodista al que le han secuestrado a sus hijos gemelos de 6 años se hunde en la desesperación de no poder encontrarlos.

Cuando parece que todo esta perdido, empieza a hacer conexiones improbables de otros casos, viaja incluso a otras ciudades buscando pistas sobre el destino de sus hijos y en cada parte recoge nueva pieza del rompecabezas. Entonces es cuando se da cuenta de que sus hijos los tienen un Maestro del mal.

A veces el ritmo de la novela es desesperante, pero eso motiva a leer, a buscar junto con el narrador más información, en una ocasión en la que tuve que dejar la lectura yo mismo hice mis propias teorías.

Ayer, al fin lo terminé.